Hay trámites de Tráfico que, cuando los necesitas, los necesitas ya. Y ahí es donde entra en juego la matriculación provisional, el famoso permiso temporal de circulación (lo que mucha gente llama “placas verdes” o “placas rojas”, según el caso). En esta guía te vamos a explicar, de forma clara y práctica, cuándo se pide, qué documentación suele exigir la DGT, cuánto cuesta y cómo evitar los típicos “me falta un papel” que te hacen perder días.
Si quieres que lo gestionemos nosotros de principio a fin (sin mareos ni colas), en Gestoría Soro estamos acostumbrados a estos trámites. Y si prefieres leer primero y decidir luego, perfecto: vamos paso a paso.
Un permiso temporal de circulación es una autorización de la DGT para circular con un vehículo durante un tiempo limitado cuando todavía no tienes (o no puedes usar) la documentación ordinaria definitiva. En la práctica, te “da aire” para mover el coche legalmente mientras resuelves un proceso más largo: matriculación definitiva, exportación, traslado concreto, pruebas técnicas, etc.
Ojo: no es un comodín para circular “porque sí”. La DGT lo vincula a supuestos concretos y, según el tipo, tendrá condiciones y duración distintas (y aquí es donde mucha gente se confunde).
Matriculación definitiva: es la placa ordinaria (la “de siempre”) y el permiso de circulación definitivo.
Permiso temporal (placas verdes): suele asociarse a particulares y a situaciones de espera o traslado concreto; por ejemplo, mientras tramitas la matriculación o para sacar el vehículo al extranjero, con validez habitual de 60 días en varios supuestos.
Permiso temporal para empresas (placas rojas): pensado para profesionales del motor y usos muy tasados (pruebas técnicas, transporte del vehículo, exhibición de museos, etc.). Además, su duración y reglas son distintas.
Permiso de traslado (10 días): dentro de las placas verdes existe un supuesto específico de 10 días para trasladar el vehículo a la provincia de matrícula.
En España, cuando hablamos de placas temporales, lo normal es que estemos en uno de estos dos mundos:
Las placas verdes suelen solicitarse para particulares (o su representante) y cubren escenarios típicos: circular mientras se tramita una matriculación, trasladar el vehículo al extranjero o gestionar un traslado puntual. La DGT permite que lo haga el titular o una persona autorizada; incluso puedes designar representante vía Registro de apoderamientos.
Las placas rojas son para empresas o entidades relacionadas con el vehículo: fabricantes, carroceros, importadores, vendedores/compraventas, distribuidores, museos o laboratorios oficiales, entre otros.
Y muy importante: con placa roja, la circulación está permitida exclusivamente en supuestos concretos (pruebas, ensayos, transporte, traslados entre instalaciones, posibles compradores, etc.).
Aquí es donde suele estar la intención real de búsqueda: “vale, ¿pero para mi caso cuál es?”
Clásico: compras un vehículo (nuevo, importado, subasta…) y necesitas moverlo legalmente mientras se completa el expediente. En este supuesto, la placa verde suele tener validez de 60 días, y la DGT pide que el expediente de matriculación ordinaria esté completo.
Si el objetivo es sacar el vehículo fuera, la placa verde también es la vía habitual (con validez típica de 60 días).
Aquí ya empiezan los matices: si el vehículo no está matriculado, te pedirán ITV/NIVE y documentos de compra; si está matriculado, suele exigirse baja definitiva por traslado y ITV en vigor.
Hay un supuesto específico: placa verde de 10 días para llevar el vehículo a la provincia donde corresponde matricularlo. Es un uso muy concreto, corto, directo. Y sí, si te equivocas y pides el de 60 días “porque mejor”, te puedes comer una subsanación…
En el ámbito profesional, las placas rojas cubren pruebas técnicas, ensayos de investigación, transporte del vehículo y pruebas con posibles compradores.
Además, para circular con placa roja necesitas un libro-talonario de boletines de circulación, y antes de cada viaje hay que rellenar el boletín con datos del vehículo, conductor y trayecto.
También hay casos de vehículos de museos o entidades museísticas (por ejemplo, un vehículo histórico que no está matriculado en España o cuya documentación no está en vigor), donde se contempla el uso de placa roja para traslados, mantenimiento o exhibición pública.
Vamos con lo común, lo que casi siempre te van a pedir.
En general, tendrás que acreditar identidad del titular (DNI, permiso de conducir español, tarjeta de residencia, pasaporte + NIE, etc.). Y si actúa un representante, hay que justificar esa representación.
Para placas verdes, la DGT admite representación por Registro de apoderamientos y, si vas presencial, el modelo de “Otorgamiento de representación” firmado (con carácter gratuito).
El impreso clave suele ser el Mod. 01 (Trámites de vehículos), donde se marca la opción de matriculación con permiso temporal (para empresas o particulares, vehículo matriculado/sin matricular, 10 días, etc.).
La tasa 1.4 para estos permisos aparece como 20,61 € en los materiales oficiales.
Formas habituales de pago:
En oficina de Tráfico con tarjeta (no en metálico).
Por internet (tarjeta o cargo en cuenta) a través de la sede.
En entidad financiera (efectivo o cargo en cuenta), según el propio impreso.
Y sí: guarda el justificante, porque te lo van a pedir.
Aquí entran los “depende” que, sinceramente, son los que más guerra dan.
Para muchos supuestos, la DGT pide tarjeta ITV electrónica (NIVE) o ITV en papel con diligencia de venta; si no, factura o incluso acta de adjudicación si viene de subasta.
Si el vehículo ya estaba matriculado y lo que quieres es sacarlo fuera, normalmente hay que tramitar antes la baja definitiva por traslado a otro país y tener la ITV en vigor.
Si no puedes matricular definitivamente por causas ajenas, puedes pedir prórroga antes de la caducidad. Si la presentas tarde, no te la conceden (y esto duele, porque suele pillarte con el tiempo justo).
La prórroga, además, es gratuita si se solicita dentro del plazo de vigencia.
Documentos típicos: solicitud, permiso en vigor y justificante de la causa (por ejemplo, un documento de la ITV explicando por qué no se expide la ficha).
Si eres empresa o profesional del sector, aquí hay reglas más estrictas (y más checklist, para qué engañarnos).
La solicitud la realiza el representante o autorizado de la empresa, y la entidad debe estar ligada al sector del motor (fabricantes, importadores, compraventas, distribuidores, museos, laboratorios…).
En determinados trámites de placa roja se marca la consulta del IAE y, si no hay información válida, puede tocar aportar documentación (recibo del IAE o acreditación oficial).
Además, se contempla la declaración responsable sobre disponer de licencia municipal o autorizaciones administrativas, y estar al corriente del IAE.
Para permisos de pruebas o ensayos de investigación extraordinarios, además de lo básico, piden acreditar posesión previa del permiso temporal de empresa y justificar la necesidad.
Aquí va lo que tú quieres: “dime qué tengo que hacer y en qué orden”.
En jefaturas suele ser necesaria cita previa y el canal presencial se reserva a ciudadanos y sus representantes; empresas y obligados a relacionarse electrónicamente deben hacerlo online.
Para placas verdes, la DGT indica que puedes presentar documentación en cualquier Jefatura u Oficina local de Tráfico (vía presencial), o tramitar por registro online adjuntando documentos.
Cuando presentas por registro, no es automático: la DGT la tramita “en el menor tiempo posible”, pero no garantiza plazo, y te enviará la documentación por correo postal cuando se resuelva.
Y un consejo que parece tonto pero es clave: escanea bien. Si no se lee, no tramitan.
Una vez concedido el permiso, toca fabricar las placas en un centro autorizado y colocarlas correctamente.
En placa roja, recuerda también lo del talonario de boletines, porque sin eso te puedes meter en un lío circulando.
Esto es lo que provoca sudores fríos: la fecha de caducidad.
Placa verde “por trámites” o traslado al extranjero: validez habitual 60 días, según supuestos indicados.
Placa verde para traslado a provincia de matrícula: 10 días.
Placa roja para empresas: 1 año improrrogable, contado desde el primer día del mes siguiente a la expedición.
En placas verdes, la prórroga es posible si la causa es ajena y la pides antes de caducar; si se te pasa la fecha, no hay prórroga.
En placas rojas, la norma es más rígida: el permiso es improrrogable.
A la DGT le pagas la tasa 1.4 (20,61 €).
Aparte, está el coste de fabricación de las placas (y, en caso de placa roja, el talonario de boletines si no lo tienes). El precio de placas puede variar según proveedor, material, etc., pero la tasa DGT es la parte fija del “tramite”.
Compensa (mucho) cuando:
Tienes un caso con exportación y documentación “mixta” (ITV/NIVE + venta + aduanas).
Hay representante, compraventa de por medio o persona jurídica y quieres evitar errores formales.
Vas con prisas y no quieres arriesgarte a una subsanación por un PDF ilegible (pasa más de lo que parece).
Si quieres, puedes ver nuestro servicio de matriculas temporales y nos dices tu caso; te diremos el camino más directo.
Aquí nos ponemos prácticos, en plan “evita el atasco”.
Impreso oficial bien marcado (Mod. 01 o el formulario que corresponda).
Justificante de la tasa 1.4 (20,61 €).
ITV/NIVE y documento de compra (diligencia / factura / acta subasta).
Representación acreditada si no lo presentas tú.
Escaneos legibles (sí, insistimos… pero es que es un clásico).
ITV/NIVE mal adjuntada o sin diligencia de venta cuando toca.
Confundir el supuesto de 10 días con el de 60 días (y al revés).
Pedir prórroga fuera de plazo (y luego preguntar “¿pero no se puede hacer nada?”… pues normalmente no).
Exportación fuera de la UE sin documentación aduanera cuando procede (por ejemplo, DUA).
En empresa: no tener claro lo del IAE/licencia y que te pidan subsanar.
Sí: aunque tengas permiso temporal, sigues necesitando seguro obligatorio para circular. Y sobre salir de España: en placas rojas, la DGT recuerda que el permiso temporal no ampara la circulación fuera del territorio nacional y dependerá de la reciprocidad entre Estados.
En placas verdes, al estar orientadas a traslados y exportación, suelen aceptarse en función del país y del supuesto, pero nosotros siempre recomendamos confirmarlo antes (mejor una llamada a tiempo que un problema en frontera, la verdad).
Lo básico:
Permiso temporal de circulación.
Justificante de tasa y resguardo de presentación si estás “en trámite”.
Documentación del vehículo (ITV/NIVE) y documento de compra/venta según caso.
Seguro en vigor.
Y si vas con placa roja: boletín de circulación del talonario cumplimentado antes del viaje.
“Por trámites” (placa verde) suele cubrir la espera de la matriculación y tiene validez típica de 60 días.
“Traslado” (10 días) es más quirúrgico: llevar el vehículo a la provincia de matrícula y punto.
Para menores o incapacitados, se exigen datos y firma del padre/madre/tutor, DNI y documento acreditativo del concepto.
Y para personas jurídicas/empresas: en general, el canal presencial está limitado y muchos trámites deben hacerse por vía electrónica.
Nos basamos en documentación y contenidos oficiales de la DGT:
Impreso Mod. 01/2025-08 (Trámites de vehículos) y sus instrucciones, donde se menciona la Orden PRE/52/2010 y la Ley 6/2015 como marco de legitimación del tratamiento y del servicio.
Requisitos y costes publicados por la DGT para placas verdes (particulares) y su tasa asociada.
Condiciones, usos permitidos, duración y requisitos de placas rojas para empresas (incluyendo talonario de boletines, tipos S/V y duración improrrogable).
Declaración responsable para profesionales (IAE/licencia/autorizaciones).
Si te quedas con la duda de qué opción encaja contigo, lo vemos contigo y te decimos exactamente qué vía te conviene (y qué documentación preparar) para que el tramite salga a la primera, sin dramas ni vueltas.